Convivencias en 2º de la ESO: una oportunidad para fortalecer el grupo y nuestra fe

A finales de noviembre, tan pronto como finalizamos la 1ª evaluación, los tutores de 2º ESO y el pastoralista del curso llevamos a cabo las convivencias. Los alumnos han trabajado cooperativamente y han convivido en grupo desde septiembre, siendo cada uno de ellos protagonista de su propio proceso de aprendizaje.

Tanto desde pastoral como desde tutoría, uno de nuestros objetivos es trabajar el autoconocimiento para una mejor convivencia con los otros, el aprendizaje interno a partir de las experiencias que viven. De esta forma, nuestros alumnos aprenden a sentirse protagonistas de su propio proyecto personal y del proyecto del grupo al que pertenecen. Además, las convivencias son un espacio privilegiado para que nuestros alumnos y alumnas puedan plantearse las preguntas de sentido en su vida.

Por esta razón fuimos a Mañaria durante un día entero: para poder aumentar la confianza y la comunicación dentro del grupo, para provocar preguntas y buscar respuestas.

 


Tras la reunión en la capilla del colegio, nos dirijimos a la presa de Izurtza por la calle conventos con el objetivo de pasar el día juntos. Durante el camino llevamos a cabo dinámicas de confianza; en concreto, una dinámica para buscar el equilibrio en equipo: primero en parejas, luego en cuartetos y finalmente conseguimos encontrar el equilibrio del grupo completo. Las ganas, la sinceridad y la confianza vencieron al miedo en este ejercicio. Además, en el camino hacia nuestra meta, Mañaria, los estudiantes mantuvieron pequeñas conversaciones acerca de temas diversos con sus compañeros. Así, el viaje se convirtió en un encuentro provechoso.

En la planta baja de la vieja casa del cura, caimos en la cuenta de cómo había aumentado la confianza en el grupo y escribimos lo vivido y sentido en el “Cuaderno de Viaje” personal. Después, en grupos cooperativos buscamos soluciones a situaciones actuales de clase. La comunicación entre nosotros aumentó, hasta llegar a compartir las respuestas sobre en qué creemos, en quién creemos y en qué valores creemos.

Después de aprovechar muy bien la mañana, comimos juntos, paseamos y reflexionamos por Mañaria. Acabamos mirando nuestro día desde esa mirada interior que nos permite escuchar nuestras emociones, preocupaciones, creencias… Dejamos de nuevo nuestra vivencia en el cuaderno de viaje y en ese ambiente de confianza nos atrevimos a escuchar y responder la pregunta: “¿Quién es para nosotros Jesús?” Nuestras respuestas, como nuestras principales creencias, las recogimos por escrito en dos cartulinas.

 

Con las mochilas llenas de experiencias y aprendizajes a nuestras espaldas, emprendimos el camino de vuelta a casa. El tono alegre de la conversación mostraba cómo nos habían ido las convivencias. Nos han permitido compartir y convivir desde las claves de nuestra pedagogía ignaciana, desde la que educamos en aquellos valores que deben conducir a “una transformación radical, no sólo de la forma de pensar y actuar ordinariamente, sino de la misma forma de entender la vida, como personas competentes, conscientes, compasivas y compremetidas.

Categoría: Enseñanza-aprendizaje, Carisma ignaciano

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