Plan de Convivencia

El Plan de Convivencia es nuestra propuesta pedagógica que aspira a construir una mejora de la convivencia, dar coherencia a todas las acciones que realizamos e implicar a toda la comunidad educativa a una relación positiva.

En sus principios, hace una referencia continua a la Educación para la Convivencia, dada su importancia tanto para el bienestar de todos los miembros de la comunidad educativa como para el desarrollo personal y social y el rendimiento académico de nuestros alumnos. Es un proyecto integrado en el plan estratégico del Centro donde se concretan las acciones y objetivos del mismo.

Partimos de dos afirmaciones importantes:

  • El conflicto no es ni positivo ni negativo, sino que lo positivo o lo negativo será la manera en que lo abordemos.
  • Queremos potenciar la capacidad para afrontar los conflictos desde una perspectiva creativa y no violenta, viviendo conscientemente los valores de igualdad, justicia, respeto, libertad y solidaridad.

Desde un enfoque socioafectivo, en el trabajo en torno a la convivencia escolar empezamos por aprender a manifestar emociones y canalizarlas adecuadamente es un aprendizaje necesario para convivir. Desarrollando los aprendizajes, conocimientos y habilidades necesarios para abordar los conflictos, conseguimos ayudar a nuestros alumnos a anticiparse a la aparición del conflicto y a prevenirlos.

Desde este mismo enfoque, en las dinámicas que se recogen en el plan de convivencia establecemos estos cinco pasos:

  1. Mediante dinámicas de presentación y conocimiento que promuevan la adecuada relación en cada grupo, establecemos un plan de acogida (durante la primera semana del curso)
  2. El aprecio: Pretendemos que las personas se sientan queridas y pierdan sus miedos e inseguridades ante la relación con el grupo.
  3. La cooperación: Tratamos de impulsar valores como la confianza y la cooperación frente a la competitividad e individualismo. Tratamos de que cada persona sienta el valor y la necesidad del grupo.
  4. La comunicación para que los alumnos expongan sus inquietudes, opiniones y sentimientos.
  5. La regulación de conflictos para dar respuestas positivas a los conflictos personales y grupales.

Es evidente que las normas de convivencia son necesarias en la formación integral de nuestros alumnos, ya que les ayuda a formar su personalidad, su carácter, su capacidad de relación y respeto hacia los demás. Aun así, empleamos la mediación como técnica para regular los conflictos: conseguimos de esta manera crear espacios de confianza y favorecer la expresión emocional.

Como propuesta educativa para educar “en ser persona”, seguimos la propuesta “Izan” de Baketik como pedagogía ética para vivir, convivir y educar mejor. Esta propuesta recoge las siguientes competencias claves: desarrollo personal, relación e interacción, y expresión y comunicación.

Dada la importancia que damos a las relaciones adecuadas entre todos los alumnos y alumnas, tenemos un compromiso claro por tratar de impedir cualquier tipo de relaciones no adecuadas. Por ello, nos apoyamos en las orientaciones y pautas de la GUÍA de actuación ante el acoso escolar” publicada por el Departamento de Educación del Gobiero Vasco.

 

 

×