Hemos celebrado la Semana Ignaciana del 19 al 23 de octubre

Como todos los años, hemos tenido una semana especial en nuestro colegio. Del 19 al 23 de octubre, toda la comunidad educativa se ha sumergido en la Semana Ignaciana


En esta semana que celebramos todos los años hemos tenido un triple objetivo: por un lado, volver a nuestras raíces para presentar la Compañía de Jesús y conocer su creación. Por otro lado, recordar cuál es nuestra misión, estar al servicio de las personas en nuestro entorno y, por último, fomentar la capacidad de transformación de cada persona.


Siguiendo nuestro lema de este año, “AcogerTe”, hemos acercado a los alumnos y alumnas a la decisión de Ignacio de aceptar a Dios. Desde la Educación Infantil hasta el Bachillerato hemos organizado temáticas y actividades especiales adaptadas a la situación que vivimos este año. En el aula hemos acercado a nuestros alumnos a las vidas de los Jesuitas que han sido tan importantes en la historia y que han dejado huella, recordando quiénes somos como colegio Jesuita. 


Así, durante estos días se ha profundizado en la vida de Ignacio de Loyola. Los alumnos de 1º de ESO han realizado diferentes actividades en torno a Francisco Javier: han conocido la vida del santo, han imaginado sus viajes y han reflexionado sobre su amistad.


Los de 2º de ESO han tenido como modelo y ejemplo a Pedro Arrupe, entre sus acciones más significativas han analizado qué es el SJR (Servicio Jesuita al Refugiado) creado por Arrupe en 1980, qué hace y qué necesidades responde. La visita anual a Loyola de 3º de ESO no ha sido cancelada del todo, ya que este año han tenido la oportunidad de realizar una visita virtual. Además, han recibido la visita especial de jóvenes inmigrantes del proyecto de “Jesuiten Etxea” que lleva a cabo la Fundación Ellakuria junto con el colegio. Ha sido enriquecedor escuchar su testimonio y la realidad de otros jóvenes de nuestro mundo.

Los alumnos y alumnas de 4º de ESO se han sumergido de lleno en las iniciativas y en las huellas de los Jesuitas Pedro Arrupe e Ignacio Ellakuria.

En Bachillerato, tras analizar los diferentes Proyectos Sociales de la Compañía de Jesús (SJR, Proyectos de Alboan, Fe y Alegría, entre otros), han pasado la semana preparando una presentación.


Siguiendo la tradición, el martes tuvimos como testigos a los novicios jesuitas que viven en Bilbao: los alumnos y alumnas tuvieron la oportunidad de estar con ellos en diferentes actividades y buscar espacios para la conversación. Para el alumnado ha sido una oportunidad única para conocer de primera mano la vocación jesuita.


 


El 21 de octubre, los educadores y educadoras, partiendo de los ejes de nuestro proyecto estratégico EGI 2025, tuvimos la oportunidad de escuchar a José María Guibert sj, rector de la Universidad de Deusto. Basándose en el libro que acaba de publicar (“Para entender la pedagogía ignaciana”, Editorial Mensajero), nos ofreció algunas claves para profundizar en nuestro carácter Ignaciano y en el nuevo Proyecto Estratégico de nuestro colegio. Después, con una sencilla celebración en la Iglesia del colegio, pusimos fin a la jornada.


El viernes, día 23, los alumnos y alumnas de 5º de Primaria cerraron una semana llena de actividades, celebrando la Primera Comunión que no pudieron celebrar el curso pasado. La iglesia del colegio, junto a los profesores y catequistas, fue escenario de una celebración amistosa.


El lema de este año coincide de manera especial con la decisión que tomó Ignacio de Loyola. Acogerte, como Ignacio acogió a Jesús. Nuestro objetivo es transmitir esto a los alumnos y alumnas, que vivan de cerca todo lo que esa llamada supuso para Ignacio.


Como dice el sublema “Un fuego que enciende otros fuegos”, Jesús fue el fuego/luz de Ignacio. ¿Quién es nuestro fuego? ¿Quién es la luz de cada uno? Queremos hacer conscientes a nuestros estudiantes de la situación que vive nuestro mundo, esta conciencia les llevará a ser personas compasivas. Ser consciente no es suficiente si no toca nuestra naturaleza interior. No es una verdadera compasión si esa conmoción interior no nos hace salir al mundo y trabajar por los demás. Esto nos invita directamente a ser personas comprometidas, nos llama a encender otros fuegos, poniendo al servicio de esta misión todas las competencias que tenemos.


Jesús volvió a hablar a la gente:


Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida
(Jn 8, 12)


Categoría: Carisma ignaciano

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